lunes, 24 de febrero de 2014

inodoro para enfermos Alzheimer



Llega el momento que nuestros enfermos ya no son capaces de sostener su cuerpo sentado en el inodoro (tasa o retrete) es el momento de adaptar un sillón o silla acojinado que sostenga su espalda y brazos.

Muchas de las veces nos aferramos a que nuestro enfermo haga sus deposiciones en una tasa de baño común llegando a sufrir lesiones por la fricción de su cuerpo en esa superficie dura.

Existen a la venta diferentes aditamentos para estos inodoros, pero estas medidas suelen ser insuficientes cuando nuestros enfermos están agotados y no se sostienen de ninguna forma.

nuestro consejo consiste en olvidarnos por completo de estos inodoros y contratar los servicios de un buen carpintero que nos construya una silla o sillón a la medida de nuestro paciente, con respaldo y apoyo de brazos, forrado con esponja de 10 cm con un hoyo no tan amplio, tan solo lo suficiente para tener más superficie de apoyo de las nalgas y con una bolsa plástica desechable de tal forma que el enfermo esté sentado en la boca del hoyo y la bolsa a la vez, claro que ayudará tener acceso por debajo para palpar la posición, poner un recipiente y hasta en ocasiones ayudar a sacar los tapones.

Es necesario aclarar que llega el momento en que nuestros enfermos ya no dan ninguna señal que están por deponer y que se hacen en su pañal en cualquier momento, esto sucede después en la etapa de inmovilidad (cama/sillón) y la situación cambia radicalmente, de lo cual hablaremos en otra entrada.

He aquí aditamentos para tasa o retrete no muy funcionales.


 


Estas otras opciones son mas funcionales pero económicamente inaccesibles además les falta acojinamiento.




Gracias por su atención estimados lectores